Jefe de Servicio de Oncología Radioterápica y Director de la Unidad de Atención Integral al Cáncer de los Hospitales Universitarios Puerta del Mar y Puerto Real, Cádiz.

1.- Relatar brevemente cuáles son los avances de su especialidad en la patología mamaria

El papel de la radioterapia (RT) adyuvante en el cáncer de mama se ha afianzado, incluso extendido en sus indicaciones, de acuerdo con la evidencia científica ampliamente contrastada en los últimos meta-análisis de ensayos clínicos aleatorizados. En los últimos años, los avances de la oncología radioterápica en la patología mamaria han venido de la mano, tanto del desarrollo tecnológico, como de una profundización en el conocimiento y aplicación en la práctica clínica de la radiobiología.

Hoy día podemos hablar en nuestro entorno de una generalización de técnicas avanzadas de radioterapia externa que, de manera general, aportan: una mejor distribución de la dosis alrededor de las áreas anatómicas a tratar, gracias a la RT de Intensidad Modulada (IMRT), una mejor localización espacial de la región de interés, tanto antes, como durante el propio tratamiento, gracias a la RT guiada por imagen (iGRT), así como la posibilidad de adaptar el plan a lo largo del tratamiento según los cambios anatómicos que eventualmente se puedan producir (RT Adaptativa). Además, bajo determinadas condiciones clínicas, cada vez un mayor número de mujeres se benefician de técnicas de Braquiterapia y Radioterapia Intra-Operatoria (RIO), con menores efectos adversos y, en el caso de esta última, pudiendo recibir la totalidad del tratamiento locorregional (cirugía + RT) en un solo acto.

Estamos asistiendo a una época muy interesante y cambiante en el uso de RT. Por un lado, tras la publicación de resultados maduros de distintos ensayos clínicos, la RT Externa extiende sus indicaciones en el tratamiento de las áreas ganglionares regionales, paralelamente a una menor agresividad quirúrgica de la axila. Pero, por otro lado, pacientes con tumores de bajo riesgo, se benefician de tratamientos más localizados, sobre volúmenes más pequeños, en lo que se ha venido en llamar Irradiación Parcial de la Mama, con menores complicaciones y sin resentirse la probabilidad de control tumoral. Estos tratamientos pueden llevarse a cabo mediante RIO, o bien con RT Externa o Braquiterapia diferidas.

El uso y generalización de estas tecnologías está consiguiendo rebajar la tasa de complicaciones, tanto cutáneas, como de linfedema, pulmonares o cardiológicas, siendo estas últimas el factor limitante más importante para el beneficio de la RT adyuvante a largo plazo.

La práctica clínica, bajo las condiciones de ensayos clínicos, mejora claramente el conocimiento de la radiobiología, ciencia que estudia los efectos de las radiaciones ionizantes en los seres vivos. Un claro ejemplo de ello es la posibilidad de disminuir, de manera segura, el número de sesiones de RT requeridas para el tratamiento del cáncer de mama, de 25-33 a unas 15, prácticamente el estándar hoy día, incluso 5 bajo determinadas circunstancias. Para ello se precisa únicamente aumentar la dosis por fracción, en lo que conocemos como Hipofraccionamiento. La evidencia científica nos indica que de esta manera se consiguen tasas de control de la enfermedad similares al fraccionamiento convencional y sin mayores efectos adversos, incluso con menor toxicidad aguda. Como resulta obvio, el Hipofraccionamiento conlleva menos desplazamientos (mayor comodidad) de las pacientes y mayor eficiencia de los departamentos de RT.

2 -Qué necesidades establecería como prioritarias en su actividad profesional en este momento

Mirando al futuro, es seguro que la radioterapia y la cirugía avanzarán de la mano para ofrecer el mejor control locorregional de la enfermedad, en el mínimo tiempo posible y con las menores secuelas para las pacientes. Y todo ello, de manera coordinada con los tratamientos sistémicos, cada vez más eficaces y más selectivos. Por supuesto el objetivo continuará siendo curar más, pero siempre cuidando de hacerlo con el menor impacto en la calidad de vida de nuestras pacientes.

Desde un punto vista muy personal, poniendo el foco en el medio que mejor conozco, creo honestamente que hemos alcanzado un excelente nivel de colaboración entre las distintas especialidades médicas que intervienen en el tratamiento del cáncer de mama, contando con el inestimable apoyo de la enfermería oncológica. Hoy día, nos resulta casi imposible entender que se pueda funcionar sin Comités de Tumores y Protocolos multidisciplinarios de actuación. Sin embargo, sí echo en falta mayor apoyo institucional para contar con registros prospectivos de información clínica, absolutamente necesarios para poder evaluar nuestros resultados, podernos comparar con los mejores centros (benchmarking) y que puedan servir de base para generar nuevo conocimiento mediante la investigación clínica.

El trepidante desarrollo tecnológico en la especialidad de oncología radioterápica, además de la necesidad de una actualización continua, nos pone en crisis a cada momento, dado que resulta insostenible poder incorporar todo lo nuevo en tiempo real. No obstante, también se precisa un punto de reflexión para no dejarnos llevar por la “fascinación por la tecnología” que, en ocasiones, nos empuja a trasladar a la práctica rutinaria procederes no suficientemente contrastados por la evidencia científica. Por supuesto, los intereses de las empresas tecnológicas no son ajenos a esto.

En cualquier caso, hemos de mirar con optimismo al futuro, conocedores de la existencia de muchos estudios ya en marcha y otros que vendrán que, sin duda, van a mejorar las expectativas de las personas con cáncer de mama, el tumor con mayor incidencia y mortalidad en la población femenina.

 


Breve Perfil Profesional

  • Doctor en Medicina y Cirugía
  • Programa de Doctorado de Radiología y Medicina Física
  • Especialista Universitario en Modelos Estadísticos Aplicados en Ciencias de la Salud”
  • Posición actual
  • Jefe de Servicio de Oncología Radioterápica y Director de la Unidad Intercentros de Atención Integral al Cáncer, de los Hospitales Univ. de Puerto Real y Puerta del Mar de Cádiz (Ago-2013 hasta la actualidad).